El soldado estadounidense que disparó a civiles afganos procede de una problemática base militar

El soldado de EEUU acusado de matar a 17 civiles el domingo en Afganistán pertenece a la Base Conjunta Lewis-McChord, de donde también procedían cuatro soldados condenados por asesinar a otros afganos, ha informado hoy la cadena CNN.

La Base Conjunta Lewis-McChord es una unidad militar situada a las afueras de Seattle, en el noroeste de EEUU, que los medios especializados en defensa califican como la “más problemática del servicio militar” del país.

Hogar para 100.000 soldados y civiles, la base ha sido criticada por el comportamiento de sus soldados y el año pasado sufrió el mayor índice de suicidios de su historia.

El presunto asesino, que está en la treintena y servía por primera vez en Afganistán aunque había estado en Irak en varias ocasiones, actuó solo y se entregó tras abrir fuego contra los civiles en una aldea cercana a su base en el suroeste de Kandahar, durante la noche, según la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF).

El presidente estadounidense, Barack Obama, expresó el domingo sus condolencias a las familias de los fallecidos y repudió lo sucedido, aunque parece que para las autoridades afganas ha sido, por ahora, insuficiente.

La Casa Blanca informó de que Obama llamó por teléfono al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, para expresarle su pesar y le prometió que se investigará a fondo lo ocurrido.

Sin embargo, Karzai calificó hoy la matanza como un hecho que será “inolvidable”.

Esta matanza ocurre apenas unas semanas después de la quema de ejemplares del sagrado Corán por parte de varios soldados estadounidenses, lo que motivó graves episodios de violencia en las calles afganas.

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