El termómetro argelino “engaña” a las zonas del sur

Salamu Hamudi Bachri

Es harto sabido que en el gran Sahara argelino el calor es una cuestión indudable e insoportable.  Lo que ciertamente está en tela de juicio es la forma de medir el grado de ese sofocante calor que azota durante los meses de verano a las zonas del sur argelino (donde también se ubican los campamentos de refugiados saharauis desde hace 40 años).  Ya que según los meteorólogos argelinos las temperaturas en esa árida región solo alcanzan como máximo los 48 grados centígrados. Es decir, nunca se superan los 50 grados bajo sombra.

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Las temperaturas pueden alcanzar los 53 en algunas regiones.

Una opinión que los meteorólogos occidentales no comparten, y tienen la sensación de que el Gobierno argelino no calcula correctamente la temperatura “a sabiendas” de ello. Los expertos aseguran que no solo el calor roza los 48 grados en esas áreas del país, sino que va más allá, e incluso sobrepasa la barrera de los 50 grados en época estival, a saber: 53 en más de una ocasión. ¿A qué se debe entonces esa discordancia?

A esa pregunta ha respondido el diario argelino echoroukonline.com en un artículo con opinión de especialistas. Y la conclusión es que Argelia desde que se independizó “ha engañado” a sus ciudadanos del sur ocultándoles las cifras reales de las temperaturas, para precisamente escabullirse de la aplicación de las Leyes Internacionales sobre los derechos de los trabajadores, redactados por las Naciones Unidas.

El diario del país magrebí expone dos razones, que según los expertos consultados, son por la6s cuales el gobierno argelino “engaña” a sus ciudadanos en la información que proporciona en el espacio meteorológico en la televisión oficial, y prefiere solo pronunciar la cifra de los 48 y no los más de 50 grados.

Calor en el Sahara

Argelia solo registra 48 grados en las cálidas zonas del sur.

En el primero de ellos, es que el hecho de que se llegue a registrar más de 50 grados centígrados, el ejecutivo argelino tendría en la práctica que considerar julio y agosto en esas regiones como meses festivos en el calendario laboral, y en especial para a aquellos que están más expuestos a la luz solar. Y el segundo motivo, es que Argelia estaría además en la obligación de activar todos los medios excepcionales durante el verano, solo equiparable a lo que se suelen desplegar en casos de los terremotos con magnitud 5, 6 en escala de Richter.

Y en eso bien lo saben los obreros, barrenderos, agentes de movilidad y demás trabajadores cuya jornada laboral se desarrolla en la calle, haga 0 ó 50ºC y que lo sufren en carne viva, y en especial en esas fechas del noveno mes del cómputo musulmán: Ramadán, donde se ayuna casi 18 horas en esa zonas sin agua ni comida hasta el atardecer.

 

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